|
- Comenzar a realizar gimnasia con el primer trimestre del embarazo cumplido y con autorización del médico.
- Mantenerse hidratada, bebiendo abundante líquido antes, durante y despues del ejercicio.
- Utilizar ropa cómoda, liviana, suelta.
- Evitar movimientos bruscos o girar muy rapidamente, para no perder el equilibrio.
- Evitar ejercicios de rebote y de alto impacto.
- Realizar la actividad en forma tranquila, con intensidad leve a moderada.
- No superar los 140 latidos cardíacos por minuto.
- Disminuir el ritmo del ejercicio si se siente fatiga.
- Evitar contener la respiración.
- No sobreexigir el cuerpo, ya que el exceso de actividad puede traer complicaciones.
- Cambiar de posiciones durante los ejercicios lentamente, ya que puede perderse el equilibrio por el crecimiento de la panza.
- Escuchar las senales que envía el cuerpo. Si aparece una molestia o dolor, interrumpir el ejercicio.
- Evitar los deportes que demandan un excesivo trabajo de la musculatura abdominal y grandes cambios de presión.
- Siempre elongar y relajar, respirando profundamente al finalizar la actividad física para evitar calambres.
Es recomendable interrumpir la práctica de actividad física, si aparecen alguno de los siguientes síntomas:
- Dificultades o esfuerzo para respirar antes de emprender la actividad física
- Mareos y/o dolor de cabeza
- Molestias en el pecho.
- Debilidad muscular.
- Dolor o hinchazón en las pantorrillas
- Pérdida de líquido por la vagina
|