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Reduce el riesgo de preclampsia (presión alta) Previene la diabetes gestacional Alivia los problemas de músculos esqueléticos relacionados al embarazo Ayuda a manejar la lumbalgia (dolor en la parte baja de la espalda) Previene la incontinencia urinaria y alivia la constipación Disminuye las molestias digestivas como la acidez estomacal y la indigestión Mejora trastornos de los músculos pélvicos Previene lesiones en músculos y articulaciones Colabora en la pérdida del sobre peso durante el postparto Mejora la circulación sanguinea y evita calambres en las piernas Previene los dolores de espalda producidos por la hiper-lordosis lumbar Aumenta la capacidad respiratoria mejorando la oxigenación del cuerpo y del bebé Previene el prolapso uterino al reforzar los músculos del suelo pélvico Disminuye la hinchazón e inflamación de ciertas zonas del cuerpo Actúa positivamente en la salud mental y el estado de ánimo por la liberación de hormonas Aumenta la energía y alivia la sensación de falta de aliento Ayuda a mantener la flexibilidad y el equilibrio corporal Reduce la fatiga, la tensión, la ansiedad y el stress Disminuye los síntomas de depresión y del estado de ánimo negativo Colabora en generar un vínculo entre la mamá y el bebé Evita contracciones musculares Promueve el crecimiento de la placenta Fortalece el corazón y los pulmones, para una mejor oxigenación durante el trabajo de parto Permite reconocer y familiarizarse con el nuevo estado del cuerpo y sus cambios Aporta resistencia fisica para sobrellevar mejor el trabajo de parto Ayuda a reducir o prevenir la aparición de estrias y celulitis durante la gestación Mejora la autoestima gracias a una mejor imagen corporal Fortalece y tonifica los músculos abdominales y de la base de la pelvis Mejora el sueno, a causa del desgaste energético que implica el ejercicio Fortalece los músculos de la espalda y los brazos, utilizados durante la lactancia Previene la depresión postparto Se recupera más rapidamente el estado físico previo al parto
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